Vía Cancillería de Mandatum en la República de Panamá
Una propuesta de descentralización económica fiscalmente neutra para la República de Panamá, articulada al corredor de la Línea 3 del Metro y al distrito de Arraiján.
El presente Anteproyecto constituye un documento de trabajo preliminar elaborado íntegramente con fondos propios de la Orden Mandatum. NO representa un compromiso formal, vinculante ni una oferta de inversión por parte de la Orden.
La Orden Mandatum se reserva la totalidad de los derechos de autor, propiedad intelectual y explotación sobre el contenido, los modelos financieros, los esquemas de implementación y las metodologías aquí descritas.
El objetivo del documento es servir como base para evaluar el interés del Gobierno de la República de Panamá. De manifestarse dicho interés, las etapas subsiguientes se desarrollarán conforme a la Hoja de Ruta descrita en el capítulo final.
Palacio Magistral, Florida US | Junio de 2026
La Orden Mandatum presenta a consideración del Gobierno de la República de Panamá un Anteproyecto para el desarrollo de un Polo Integral de Desarrollo Productivo, Tecnológico, Corporativo y de Innovación en el corredor occidental del país, articulado al megaproyecto de la Línea 3 del Metro y al distrito de Arraiján.
A diferencia de las propuestas preliminares recibidas, centradas predominantemente en equipamientos comunitarios, vivienda asequible y soluciones de movilidad de última milla, la presente iniciativa plantea una infraestructura productiva integral —sin componente habitacional alguno— estructurada sobre cuatro pilares estratégicos:
un Polo Industrial de manufactura avanzada y logística
un Polo Tecnológico y de Innovación con centros de datos e I+D+I
un Centro de Oficinas Corporativas de clase mundial
un Ecosistema de Microemprendimientos y Startups
El proyecto es fiscalmente neutro para Panamá: no requiere aporte de capital, transferencia de tierras públicas, otorgamiento de garantías soberanas ni generación de deuda pública. El único concurso solicitado al Estado consiste en incentivos fiscales y regulatorios no monetarios (régimen de Zona Franca, EMMA, SEM, ventanilla única, exoneración arancelaria para empresas usuarias) que ya forman parte del ordenamiento jurídico vigente.
El financiamiento será gestionado por la Orden ante un organismo multilateral, cumpliendo previamente con las normas SIRF (Social, Institutional, Regulatory and Financial standards). La inversión estimada en su escenario consolidado asciende a USD 612 millones desplegados en tres fases sobre un horizonte de ocho años, con una proyección de generación de empleo formal directo de entre 14.000 y 18.000 plazas in situ al cabo de la Fase III.
El distrito de Arraiján, segundo más poblado de la República con 299.079 habitantes según el Censo de Población y Vivienda de 2023 y una proyección que superará los 415.806 habitantes al año 2030, ejemplifica con crudeza el patrón de desarrollo desbalanceado del corredor metropolitano de Panamá. La información oficial suministrada por la Unión de Ciudades e Instituciones de Panamá (UCIP) describe a Arraiján como una "ciudad dormitorio" en sentido estricto: un territorio donde el crecimiento residencial ha avanzado dos décadas por delante de la infraestructura productiva y de servicios.
De los 120.169 individuos que conforman la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada del distrito, entre el 60% y el 70% se desplaza diariamente hacia la Ciudad de Panamá para acceder a empleo formal. Aproximadamente 97.800 personas —el 33% de la población distrital— viven en condición de pobreza multidimensional, una cifra que evidencia que el déficit de oportunidades locales no es coyuntural sino estructural.
Los datos consolidados indican que cada día se producen entre 44.000 y 46.000 desplazamientos en transporte público y entre 36.000 y 38.000 viajes en vehículo particular desde Arraiján hacia la capital. La familia promedio invierte aproximadamente cuatro horas diarias en congestionamientos vehiculares a través del Puente de las Américas y el Puente Centenario.
El verdadero problema, sin embargo, no es de transporte: es de geografía económica. La movilidad pendular es el síntoma; la enfermedad es la concentración casi monopólica de la demanda de empleo calificado, empresas tecnológicas, oficinas corporativas, centros de I+D, casas matrices regionales y servicios financieros en una sola franja del Área Metropolitana. Toda inversión en infraestructura de transporte que no venga acompañada de una redistribución de los nodos productivos terminará movilizandolos más rápido hacia el mismo destino, sin alterar la causa raíz.
La concentración productiva en la capital genera externalidades negativas que erosionan la competitividad nacional. Las estimaciones conservadoras del costo agregado anual para la economía panameña incluyen:
La carencia más grave del corredor occidental no es la falta de viviendas ni la falta de equipamientos comunitarios —ambos existen y pueden resolverse por mecanismos de mercado o programas sectoriales—. Es la ausencia de una infraestructura productiva de clase mundial fuera de la capital. Específicamente, Panamá Oeste carece de:
Parques industriales de manufactura avanzada con conectividad multimodal, suministro energético de calidad industrial, naves modulares de gran luz y certificaciones internacionales.
Centros de datos con certificación Tier III o Tier IV que permitan a empresas tecnológicas establecer operaciones regionales con redundancia eléctrica y conectividad submarina.
Edificios corporativos clase A con certificación LEED, eficiencia energética, espacios flexibles y amenities competitivos a escala internacional.
Ecosistemas estructurados de innovación con incubadoras especializadas, aceleradoras, fondos semilla, makerspaces y vínculos con universidades.
Zonas francas tecnológicas con régimen aduanero ágil para importación de maquinaria, prototipos, equipos de cómputo de alto rendimiento y servidores.
El profesional joven de Arraiján con vocación tecnológica o emprendedora enfrenta hoy una bifurcación binaria: o se desplaza diariamente a la capital, asumiendo cuatro horas de tránsito y costos sustanciales, o emigra definitivamente. No existe una tercera vía. El ecosistema emprendedor panameño se concentra en pocos hubs de la capital, lo que produce un sesgo geográfico que excluye sistemáticamente a los talentos del interior y de Panamá Oeste. Esta exclusión, además de injusta, es económicamente ineficiente: priva al país de la diversidad de ideas, perfiles y mercados que un ecosistema descentralizado generaría.
El conjunto documental remitido por la Cancillería de la Orden en la República de Panamá y elaborado bajo la coordinación técnica de la Unión de Ciudades e Instituciones de Panamá (UCIP) plantea la creación de "Centros de Oportunidades y Apoyo Social" o "Centros de Apoyo Comunitario para la Vida, el Bienestar, la Productividad y la Felicidad" en las estaciones de la Línea 3 del Metro, bajo un modelo conceptual de Desarrollo Orientado al Transporte (DOT).
La propuesta contempla la implantación, en cada estación, de cinco componentes mínimos:
Intercambiadores de buses con rutas alimentadoras.
Equipamientos del cuidado, salud, educación y bienestar (CAIPI, puestos de salud tipo MINSA-CAPSI, escuelas pequeñas).
Centros de emprendimiento y desarrollo social (coworking público, incubadoras, capacitación).
Espacios públicos activos y seguros (plazas, ciclovías, paisajismo).
Edificios de estacionamientos masivos bajo esquema Park & Ride.
El análisis de prefactibilidad elaborado por la propia Orden estima un costo de inversión por nodo entre USD 16,7 millones y USD 24,9 millones, con un escenario piloto recomendado en la estación terminal de Ciudad del Futuro y un escenario consolidado de red prioritaria sobre cuatro estaciones por USD 66,8 a USD 99,6 millones. Una variante adicional, explorada en el documento "Plan Maestro de la Micro-Ciudad Sostenible", incorpora un componente de vivienda de alquiler asequible para fuerzas vivas (educadores, enfermeros, policías) sobre terrenos privados adquiridos por la Orden.
La propuesta identifica correctamente que la Línea 3 fracasará si no se resuelve la "última milla" y la integración de las estaciones con su entorno.
El inventario de terrenos y edificaciones públicas subutilizadas reduce costos de adquisición y acelera la ejecución.
El P&L proyectado (Park & Ride, peaje de andén, alquiler comercial, publicidad, aportes institucionales) demuestra autosostenibilidad operativa con un superávit anual estimado de USD 493.840 por nodo.
La integración de CAIPI, puestos de salud y espacios públicos atiende necesidades reales de la población vulnerable.
Un análisis técnico riguroso obliga a señalar limitaciones que justifican la formulación de una solución complementaria de mayor alcance:
La propuesta resuelve problemas de movilidad y prestación de servicios sociales, pero no aborda la causa raíz —la concentración de la demanda de empleo en la capital—. Un trabajador de Arraiján con un CAIPI cerca de su estación seguirá viajando a Panamá a trabajar; el Centro mejora la logística del viaje, no lo elimina.
La variante "Micro-Ciudad Sostenible" introduce un componente habitacional (apartamentos de alquiler asequible). Si bien la lógica social es comprensible, el componente residencial reproduce el modelo de "ciudad dormitorio" que el propio diagnóstico critica, agregando densidad poblacional sin agregar empleo formal in situ proporcional.
Los componentes de emprendimiento se limitan a coworking público y capacitación técnica básica. No se contempla infraestructura de centros de datos Tier III/IV, parques industriales de manufactura avanzada, laboratorios de I+D, ni edificios corporativos clase A capaces de atraer empresas ancla internacionales.
La escala del impacto fiscal y de empleo es modesta. Una red de cuatro nodos genera, según las propias proyecciones, entre 300 y 500 empleos directos por nodo —principalmente en servicios de bajo valor agregado—. Insuficiente para revertir la migración pendular de decenas de miles de trabajadores.
El modelo de ingresos contempla aportes de mantenimiento del MIDES y el MINSA (USD 1.500 mensuales por nodo) y la operación de los CAIPI y puestos de salud con cargo al presupuesto público, lo que mantiene la dependencia fiscal del Estado.
La Orden Mandatum propone el desarrollo de un complejo productivo y tecnológico de primera calidad —integralmente diseñado, financiado, ejecutado y operado por la Orden con fondos de organismos internagubernamentales y financiamiento multilateral propio— estructurado sobre cuatro pilares interconectados. El objetivo no es construir un Centro de Apoyo más, sino crear una nueva centralidad económica del Pacífico panameño capaz de generar empleo, atraer inversión extranjera directa de alto valor agregado y revertir el flujo pendular hacia la capital.
Este Anteproyecto NO contempla, bajo ningún concepto, la construcción de viviendas. La totalidad del desarrollo se destina a infraestructura productiva, tecnológica, corporativa y de servicios para emprendimientos. La descentralización efectiva no se logra trasladando dormitorios, sino trasladando empleos formales y oportunidades empresariales.
El objetivo es crear una nueva centralidad económica del Pacífico panameño capaz de generar empleo, atraer inversión extranjera directa de alto valor agregado y revertir el flujo pendular hacia la capital.
Diseño y operación de un parque industrial moderno con capacidad para albergar entre 60 y 90 empresas de manufactura avanzada, ensamblaje tecnológico, agroindustria de valor agregado y operaciones logísticas regionales. Componentes principales:
Naves industriales modulares de luz libre de 12 a 18 metros, alturas internas de 10 a 14 metros y capacidad de carga de piso de hasta 5 t/m2, construidas conforme a normas internacionales (NFPA, ASTM, ISO 14001).
Suministro energético dedicado con subestación propia de 138 kV / 13,8 kV, redundancia N+1 y opción de respaldo fotovoltaico de 12 MW pico.
Plataforma logística multimodal con interfaz al sistema de carga del Canal de Panamá, conexión vial a la Carretera Panamericana, capacidad de patios para contenedores de 40 pies y aduana integrada.
Régimen aduanero de Zona Franca privada bajo la Ley 32 de 2011, con exoneración arancelaria para maquinaria, materias primas e insumos de las empresas usuarias.
Tratamiento de aguas industriales, sistema de captación pluvial y planta de gestión integral de residuos.
Núcleo tecnológico concebido para posicionar a Panamá Oeste como un hub regional de servicios digitales, computación en la nube, biotecnología, fintech y agrotech. Componentes principales:
Centros de Datos con certificación Tier III (Fase I) y Tier IV (Fase III) del Uptime Institute, con capacidad inicial de 12 MW de carga IT escalable a 36 MW, refrigeración por agua y eficiencia PUE menor a 1,35.
Infraestructura de fibra óptica oscura redundante con interconexión a los cables submarinos que llegan a Panamá, garantizando latencia regional inferior a 30 ms a Bogotá, San José y Miami.
Laboratorios de I+D+i compartidos para biotecnología, agrotech y materiales avanzados, equipados con instrumental de uso compartido y operados bajo un consorcio universidad–industria.
Edificios de oficinas tecnológicas con piso técnico, energía redundante, climatización de precisión y certificación LEED Gold como mínimo.
Incubadoras especializadas verticales (biotech, fintech, agrotech, AI/ML) con programas curriculares de doce a veinticuatro meses.
Distrito corporativo con estándares competitivos frente a Costa del Este, capaz de albergar casas matrices regionales, oficinas centrales de empresas multinacionales bajo el régimen SEM (Sede de Empresa Multinacional, Ley 41 de 2007) y EMMA (Ley 159 de 2020), y centros de servicios compartidos. Componentes principales:
Tres torres corporativas de 18 a 25 plantas con certificación LEED Gold mínimo y BREEAM Excellent en al menos una de ellas, con un área rentable total de 95.000 a 120.000 m2.
Plantas modulares de 800 a 2.500 m2 con altura libre piso–techo de 2,80 m, sistemas de aire acondicionado VRF de alta eficiencia y conectividad de fibra hasta cada planta.
Centro de convenciones de 4.500 m2 con auditorio para 1.200 personas, salas de eventos modulares y servicios de hospitality.
Amenities corporativos: gimnasio de 1.200 m2, food court con doce operadores, áreas verdes de uso público, seguridad perimetral 24/7 y heliport en una de las torres.
Integración con el régimen SEM y EMMA para captar casas matrices regionales y centros de servicios compartidos.
Plataforma estructurada de apoyo al emprendimiento local y regional, diseñada para que el talento de Panamá Oeste pueda crear empresas in situ sin desplazarse a la capital ni emigrar al exterior. Componentes principales:
Espacios de coworking de 4.500 m2 con planes de membresía escalonados, salas de reuniones, cabinas de podcast y zonas de eventos.
Makerspaces y laboratorios de prototipado rápido equipados con impresoras 3D industriales, cortadoras láser, CNC, electrónica y línea piloto de manufactura.
Fondo semilla interno operado por la Orden con vehículo de inversión SAFE, tickets entre USD 25.000 y USD 250.000, y revisión trimestral de portafolio.
Programa estructurado de mentoring con red internacional de mentores y conexión a fondos de venture capital regionales (México, Colombia, Miami, São Paulo).
Aceleradoras temáticas verticales con cohortes semestrales y programas de inmersión internacional.
La articulación de los cuatro pilares produce un efecto que las iniciativas exclusivamente comunitarias o residenciales no logran: invierte el flujo pendular. Las proyecciones del modelo indican que, al consolidarse la Fase III, el Polo albergará entre 14.000 y 18.000 empleos formales directos, con un multiplicador esperado de 1,8 a 2,3 empleos indirectos por cada empleo directo. Esto significa entre 39.000 y 59.000 oportunidades laborales nuevas para residentes de Panamá Oeste, sin que ninguno de ellos deba desplazarse a la capital.
Adicionalmente, el polo está diseñado para captar inversión extranjera directa (IED) en sectores de alto valor agregado, con una proyección de IED inducida de USD 850 M a USD 1.200 M sobre el horizonte del proyecto, principalmente en data centers, manufactura avanzada y servicios corporativos multinacionales.
La solución propuesta NO requiere aporte de dinero por parte del Gobierno de la República de Panamá.
NO requiere aporte de tierras públicas. NO genera deuda pública ni obligaciones soberanas.
NO compromete partidas presupuestarias del Estado. El único concurso solicitado consiste en incentivos fiscales y regulatorios no monetarios.
El financiamiento total estimado a gestionar por la Orden Mandatum ante el organismo multilateral asciende a USD 612 millones, desplegados en tres fases sobre un horizonte temporal de ocho años. La estructuración financiera definitiva se realizará tras la firma del MOU vinculante con el Gobierno de Panamá y cumpliendo previamente con las normas SIRE.
Desplegados en tres fases sobre un horizonte temporal de ocho años
Plazo total del proyecto desde la Fase I hasta la Fase III
Estructuración financiera definitiva tras firma del MOU vinculante
La estructuración financiera contempla el siguiente blended finance, gestionado íntegramente por la Orden:
Línea de crédito principal con un organismo multilateral de desarrollo (BID Invest, IFC del Grupo Banco Mundial, CAF u operación sindicada)
Capital privado de socios estratégicos institucionales (fondos de infraestructura, family offices regionales)
Donaciones reembolsables y blended finance para componentes de innovación social, I+D+i y vinculación con universidades
Esta sección presenta un análisis financiero comparativo entre el escenario consolidado del Polo Integral propuesto por la Orden Mandatum (Escenario A) y el escenario consolidado de cuatro Centros de Apoyo Comunitario planteado en la propuesta recibida (Escenario B), con el propósito de ofrecer al lector una comparación objetiva.
Con base en el P&L estructurado en el propio análisis de prefactibilidad, escalado a cuatro nodos (Ciudad del Futuro, Vista Alegre, Burunga y Arraiján Cabecera):
El Escenario B (Centros de Apoyo Comunitario) presenta autosostenibilidad operativa pero rentabilidad financiera limitada: su lógica es eminentemente social y de servicio público, no de retorno de inversión. El Escenario A (Polo Integral) presenta rentabilidad financiera sólida y, simultáneamente, un impacto social masivo medido en empleo formal generado. Ambos escenarios son técnicamente válidos para audiencias distintas; el Escenario A es el único compatible con financiamiento multilateral en condiciones de mercado.
TIR: 13,8 % | EBITDA: USD 85,7 M | Empleo: 14.000–18.000 plazas directas
TIR: 2,4 % | Superávit: USD 1,98 M | Empleo: 1.200–1.800 plazas directas
Sin demérito de la propuesta planteada por la UCIP —que la Orden Mandatum reconoce como técnicamente sólida en su segmento—, el Polo Integral propuesto en este Anteproyecto presenta ventajas competitivas estructurales que lo posicionan como la respuesta más completa al problema de la hipercentralización productiva panameña.
Una red de Centros de Apoyo Comunitario mejora la logística del viaje pendular: el trabajador llega más rápido y con mejores servicios a la estación, pero sigue viajando a la capital. El Polo Integral, en contraste, elimina la necesidad del viaje: el empleo formal se genera en Arraiján. Esto es descentralización en sentido estricto, no descentralización aparente.
Las cifras son contundentes: 14.000–18.000 empleos directos in situ frente a 1.200–1.800 empleos en el escenario alternativo. Un factor 10× de generación de empleo formal por dólar invertido.
El Polo ofrece estándares internacionales que compiten con los mejores parques tecnológico-industriales del continente (Costa del Este, Free Zone de Costa Rica, Tecnoparque Bogotá, Parque Industrial Apodaca). Las certificaciones Tier III/IV en Data Centers, LEED Gold/BREEAM Excellent en oficinas, y el régimen de Zona Franca integrado con SEM y EMMA, conforman una propuesta de valor única para casas matrices regionales, centros de servicios compartidos y operaciones de manufactura avanzada que actualmente eligen otros destinos del corredor latinoamericano.
La IED inducida proyectada de USD 850 M a USD 1.200 M sobre el horizonte del proyecto multiplica significativamente el impacto del financiamiento multilateral inicial.
El ecosistema de startups integrado con la industria, la tecnología y el centro corporativo genera un círculo virtuoso de creación de valor: las startups acceden a clientes corporativos en el mismo polo, las empresas industriales encuentran proveedores tecnológicos vecinos, los Data Centers proporcionan infraestructura de cómputo a costo marginal, y los laboratorios universidad-industria producen propiedad intelectual licenciable.
Este modelo de cluster integrado es el patrón demostrado de los hubs de innovación más exitosos del mundo (Research Triangle, Sophia Antipolis, Cyberport en Hong Kong, Yongsan en Seúl).
El modelo de negocio se basa en rentas de mercado, servicios y carry sobre portafolio, no en subsidios gubernamentales recurrentes. El Polo no requiere transferencias presupuestarias del Estado para su operación. El propio servicio de la deuda multilateral se paga con cargo a los flujos operativos del SPV, blindando al erario panameño de cualquier obligación contingente.
Frente al perfil casi exclusivo de servicios básicos del escenario alternativo, el Polo Integral genera empleo en toda la escala de cualificación: desde operarios de manufactura avanzada, técnicos electromecánicos y operadores de Data Center, hasta ingenieros de software, científicos de datos, investigadores en biotecnología, ejecutivos corporativos y emprendedores. Esta diversidad genera resiliencia económica y movilidad social ascendente.
La Orden Mandatum reitera y subraya que el único concurso solicitado al Gobierno de la República de Panamá consiste en el otorgamiento de incentivos fiscales y regulatorios no monetarios, en su totalidad ya contemplados en el ordenamiento jurídico vigente y aplicados con éxito en otros polos del país:
Declaratoria del polo como Zona de Desarrollo Especial bajo la Ley 32 de 2011 (Zonas Francas), Ley 41 de 2007 (SEM) y Ley 159 de 2020 (EMMA).
Exoneración de impuestos a la importación de maquinaria, equipos, materias primas e insumos para las empresas usuarias.
Régimen tributario simplificado para empresas ancla y empresas usuarias del Polo, conforme a los regímenes especiales vigentes.
Ventanilla única de permisos con plazos máximos de resolución, integrando MICI, ANATI, MIVIOT, AAUD, MIAMBIENTE y municipios.
Beneficios laborales especiales para empresas ancla bajo los regímenes EMMA y SEM (jornadas flexibles, contratos de talento extranjero, visas ejecutivas en 15 días).
Reconocimiento del Polo como Zona de Innovación Tecnológica con régimen de propiedad intelectual y transferencia tecnológica acelerada.
Estabilidad regulatoria por 30 años mediante contrato-ley o instrumento equivalente que garantice la permanencia del marco de incentivos.
De manifestarse interés del Gobierno de la República de Panamá en este Anteproyecto, la materialización del Polo Integral seguirá una secuencia ordenada de cuatro pasos, con hitos y entregables claramente definidos:
El presente Anteproyecto se entrega formalmente al Gobierno de Panamá, a través de los canales institucionales correspondientes (Presidencia de la República, Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Comercio e Industrias), para su evaluación interna. La Orden Mandatum queda a disposición para sesiones de trabajo técnico, presentaciones a alto nivel y respuesta a consultas.
Plazo estimado: 60 a 120 días.
De manifestarse interés, las partes negociarán y suscribirán un Memorando de Entendimiento (MOU) vinculante, que tendrá por objeto garantizar los incentivos fiscales y regulatorios ofrecidos, definir el sitio del proyecto, establecer la hoja de ruta de permisos, designar las contrapartes institucionales y comprometer la estabilidad regulatoria por el plazo del proyecto. El MOU no compromete recursos fiscales del Estado; compromete únicamente la aplicación del marco normativo existente y la diligencia institucional ágil.
Plazo estimado: 90 a 180 días desde la manifestación de interés.
La Orden Mandatum desarrolla la estructuración técnica, financiera, ambiental y social del proyecto cumpliendo íntegramente con las normas SIRQ (Social, Institutional, Regulatory and Financial standards), incluyendo:
Evaluación de Impacto Ambiental y Social (EIAS) categoría A conforme a los estándares de desempeño de la IFC o equivalentes del organismo multilateral seleccionado.
Plan de Gestión Ambiental y Social (PGAS) con sistema de seguimiento, monitoreo y reporte público.
Plan de Reasentamiento, en el improbable caso de afectaciones, conforme a la Política Operacional 4.12 o equivalente.
Evaluación de impacto en pueblos indígenas y consulta libre, previa e informada, en caso de aplicar.
Marco de cumplimiento anticorrupción, lavado de activos y debida diligencia integradas a los estándares del organismo multilateral.
Modelo financiero auditado por firma de reconocimiento internacional con estrés-tests y análisis de sensibilidad.
Gobernanza del SPV, política de adquisiciones y procurement conforme a normas multilaterales.
Plazo estimado: 9 a 14 meses desde la firma del MOU.
Concluida la estructuración SIRQ, la Orden presenta formalmente el proyecto al organismo multilateral seleccionado (BID Invest, IFC, CAF u operación sindicada) para su aprobación interna, comité de crédito y desembolso. La gestión del crédito y la operación financiera son responsabilidad íntegra de la Orden; el Gobierno de Panamá no asume garantías ni obligaciones financieras.
Plazo estimado: 6 a 12 meses desde la radicación formal de la operación.
Una vez aprobado el financiamiento, se procederá a la constitución del vehículo de propósito especial (SPV), y el inicio de obras conforme al cronograma de la Fase I.
La Orden Mandatum agradece la confianza depositada por la República de Panamá y por la Unión de Ciudades e Instituciones de Panamá al haber compartido el conjunto documental sobre los Centros de Oportunidades y Apoyo Social asociados a la Línea 3 del Metro. Este Anteproyecto se ofrece como una contribución complementaria, de mayor escala productiva y plenamente compatible con la responsabilidad fiscal del Estado panameño, para someter a la evaluación del Gobierno y, en su caso, avanzar conforme a la Hoja de Ruta descrita.
La descentralización económica de Panamá no es solamente una agenda de equidad territorial: es la condición necesaria para el siguiente salto de competitividad nacional. La Orden Mandatum se honra en proponerla.
— ORDEN MANDATUM —
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